UNA CLASE DIFERENTE TEMPORADA 1 (2015-2016)
TEMPORADA 1 (2015-2016)
Presentación de Una clase diferenteUNA CLASE DIFERENTE 1: Hoy con la participación de 7 alumnos de 4º ESO que cuentan su experiencia en el Camino de Santiago
UNA CLASE DIFERENTE 2: Hoy una experiencia con un alumno "desauciado" con el que me niego a rendirme.
"17 de octubre de 2015, arranca el nuevo curso. Muchas caras
nuevas en los dos institutos ya conocidos.
El día anterior, como cada año, me pongo en manos de Dios y
rezo por mis alumnos y por las familias que nos les confían.
Primera clase en uno de mis centros con un grupo totalmente
nuevo. Desde mi frágil y limitada humanidad me esfuerzo en mirar a todos con
ojos de Cristo. Pronto reconozco quien no va a ponérmelo nada fácil. El reto
está servido. Otros retos escondidos irán dando la cara con el paso de las
semanas.
Tengo clase con ese grupo dos días a la semana. En cada una
de esas clases, sin excepción, Pedro (pseudónimo), mi Pedro, pone a prueba mi
paciencia: interrumpe de manera continua, se levanta, habla, grita, interviene
con frases que no vienen al caso, molesta a sus compañeras, hace comentarios
inadecuados y completamente impertinentes, se alía con sus compañeros, gatea,
se esconde bajo las mesas. ¡De locos! Me siento al límite, sin recursos, día
tras día, clase tras clase.
Miro siempre a sus ojos y trato de encontrar más allá de la
máscara que se coloca al auténtico Pedro.
Un día cualquiera, en medio de una explicación una nueva
interrupción que después de todo me sirve para conocer que Pedro tiene algo más
que una simple experiencia con drogas, él y sus compañeros de batallas lo
comentan como si se tratara de un juego de niños. Oculto mi pavor, el pelo se
me eriza y mi corazón late con fuerza. Me echaría llorar allí mismo, delante de
él y de sus compañeros. Mi interior me empuja a llorar pero también a
abrazarle: ¿Por qué te estás haciendo esto, Pedro? ¡Pobre Pedro, no conoce el
DON DE DIOS! Me hace sentir tan tremendamente triste.
No expreso mis sentimientos, aparento normalidad, abordo el
tema con naturalidad y claridad y rezo.
A esa clase le suceden otras muchas clases, Pedro nunca
falta aunque sus colegas sí, pero un día Pedro no asiste.
Resulta que mientras él y sus compañeros esperaban a que yo
llegara al aula, Pedro y otro compañero, cómplice en sus interrupciones
continuas, la han liado y han sido castigado.
¿Alivio? Sinceramente, sí. Mucho. Al fin logro dar la
primera clase sin impertinencias a ese curso.
A la siguiente clase tampoco asiste, va al instituto pero no
puede estar en clase. Su castigo durará toda una semana, larga semana para él.
Última hora de mi jornada: acompañar a Pedro durante el
castigo mientras el resto de sus compañeros están en clase.
Voy a aprovechar a que haga una ficha con preguntas que se
negó a realizar el último día que vino a clase.
Pero no, tampoco hoy Pedro va a ponerse a hacer el trabajo
que le ordeno. No por falta de disposición por su parte, sino porque de la
forma más inesperada comienza un diálogo que termina llevándome hasta lo
profundo de su ser. Eso que he tratado de encontrar en él cada vez que le miraba
a los ojos, se muestra ante mí con palabras habladas y con el lenguaje
corporal.
Pedro habla, a penas tengo que dirigir la conversación, él
sólo va expresando pensamientos, colocando la maraña de reflexiones que tiene
hechas desde hace mucho, dando forma a su estado.
Su discurso es lúcido, maduro y desolador. Se ha convencido
de que tiene tal retraso académico que ya no puede hacer nada por sacar algún
estudio adelante. Dice que le han dicho que no podrá jamás.
Le pregunto por qué les cree, me contesta que no lo hace. Le
respondo que sí, me replica y serenamente le hago ver que actúa como si les
creyera. Inmediatamente se le abre una luz. Lo ha entendido. Lo ve. Lo
reconoce.
Desde ese instante, Pedro no deja de soltar, soltar y
soltar. Su batalla interior, sus preocupaciones, sus desencantos, sus
enganches, sus miedos para terminar concluyendo: “Estoy vacío”.
Me estremezco y al mismo tiempo, siento un fuego interno en
mí. La misericordia de Dios está presente en ese lugar.
Siento el impulso del anhelo de trabajar por él. Pide ayuda
y tengo que dársela, caridad inteligente, por supuesto. Tengo que buscar los
recursos y las personas adecuadas para hacerle el acompañamiento que Pedro
necesita ahora.
Soy consciente, no habrá “milagros” espontáneos. Habrá un camino
largo, pedregoso y muy empinado. Esa parte que reconoce dentro de sí como
vencedora en sus intentos por cambiar, seguirá ganando muchas más batallas.
Pero no tiene porqué tener la última palabra.
Me siento una persona con suerte, tengo tanta suerte de
estar hoy frente a Pedro, tanta suerte de que él se abra y de que se abandone y
suelte, suelte, suelte por su boca sus miedos, preocupaciones, reflexiones,
frustraciones, problemas familiares, circunstancias e historia vital.
Tengo tanta suerte de que Pedro me sitúe ante esta tarea,
tanta suerte de que me haga sentir el amor misericordioso de Dios que siento mientras
me habla.
Dios me mima por medio de Pedro.
Cuando suena el timbre, no sale corriendo, recoge despacio
sus cosas y yo las mías y me hace una última confesión: Me siento raro, he
empezado a hablar y a contar cosas que a nadie había contado y ahora siento que
me he quitado un gran peso. Me siento mucho más ligero.
Ése es mi gran regalo, el desprendimiento de la carga que ha
experimentado mi Pedro.
Y la reafirmación de que Dios me ha dado una vocación
fascinante."
UNA CLASE DIFERENTE 3: Hoy 15 alumnos de 1º de BACHILLER nos cuentan la experiencia de preparar y montar un Nacimiento de papiroflexia
UNA CLASE DIFERENTE 4: Hoy un testimonio muy especial de una alumna de 1º BACHILLERATO, joven escritora que acaba de publicar su primer libro.
UNA CLASE DIFERENTE 5: Reflexión personal sobre las clases de religión que baso en el lema: "Desde que Dios se ha hecho hombre, todo lo humano habla de Dios"
UNA CLASE DIFERENTE 6: Hoy un testimonio fascinante de una antigua alumna, madre joven y valiente.
UNA CLASE DIFERENTE 7:Reflexión personal sobre las dificultades de los profesores de religión laborales y las dificultades en el aula.
UNA CLASE DIFERENTE 8: Tres alumnas de Bachiller del IES JUAN DE JUNI, Gema, Rebeca y Marta, nos hablan de su videoclip para la campaña contra el hambre de MANOS UNIDAS
UNA CLASE DIFERENTE 9: Hoy entramos en la clase de 6º EPO del colegio Nicomedes Sanz de Santovenia de Pisuerga (Valladolid) donde 26 alumnos y sus dos profesores nos reciben y acogen con los brazos abiertos. ¡Una clase con mucha vida!
UNA CLASE DIFERENTE 10: Reflexión personal sobre la necesidad que tenemos los profesores de Religión de estar bien formados y sobre la importancia de nuestra labor enseñando la ESENCIA del ser humano y el SENTIDO DE LA VIDA
"220 alumnos que tienen entre 12 y 18, 19 y en
algunos casos hasta 20 años, pasan por mis manos cada semana durante todo este
curso.
Una responsabilidad inmensa.
220 vidas, únicas e irrepetibles, con sus
virtudes y potencialidades y con sus debilidades y complicaciones, con sus
circunstancias, carencias, necesidades, batallas personales y familiares, 220 historias
personales.
Matemáticamente no me salen las cuentas para
poder estar pendiente de cada uno de ellos como quisiera y como considero que necesitan.
Pero los profesores de Religión, mejor que ninguno, sabemos que esto no va de
matemáticas, que existe algo que descuadra cualquier cálculo de tiempo y de
espacio y ese algo es la Providencia de Dios.
Hace tiempo que entendí que para ser profesora
de religión no sólo debía saber de teología y pedagogía o didáctica. Como
profesora de religión necesito saber de Ciencia, de Historia, de Arte, de
Literatura, de Latín y Griego, de Economía, de Política Nacional e
Internacional, de Legislación, de Psicología, de Biología, de Medicina, de
Informática, incluso necesito saber de moda, de deportes, de actualidad social,
de grupos de música, de programas de televisión.
Recientemente y gracias a un encuentro –
Simposio de los profesores de religión de Castilla y León donde además de
compartir proyectos, alegrías, cansancios, miedos e incertidumbres entre los
compañeros, también pudimos revitalizar nuestra ilusión en esta gran misión que
se nos ha encomendado gracias a las charlas que tuvimos con unos ponentes de
excepción; descubrí que como profesora de religión necesito saber también de
neuropsicología, es decir, conocer las relaciones entre el cerebro y la
conducta.
Es fascinante adentrarse en los estudios que
nos hablan sobre la relación entre ambas ciencias y cómo podemos usarlos los
docentes. Cómo influyen las emociones en el aprendizaje y cómo podemos hacerlas
surgir de forma positiva para que nuestra labor sea más fructífera. Cuanto más
se conoce del ser humano y de su naturaleza más cuenta tenemos que darnos de
que necesariamente provenimos de algo muy superior a nosotros. Es imposible que
esto surja del azar o de la casualidad.
Prácticamente cada mañana, al terminar mi
jornada, tengo una lucha gran lucha interior frente a la tentación de sucumbir
al desaliento de ver lo pequeñita que es una ante tan ingente tarea.
Mi actitud como profe de reli tiene que ser
la de estar dispuesta a seguir remando con mis pocas fuerzas, con mis pobres
brazos, con mis inmensas limitaciones.
Y la de seguir confiando porque al final es
Dios el que hará posible lo imposible.
El que vencerá en cada batalla con nuestros
chicos no seremos nosotros sino Dios que lo hará por los dos.
Como prueba de ello es la invitación que
recibí hace pocos días, una invitación muy especial.
En mis primeros años de docencia una alumna a
quien tenía especial cariño y consideración por su madurez, declaró
abiertamente su ateísmo en clase.
Terminó el curso con un 10 por su afán en la
búsqueda de respuestas.
Unos ocho años más tarde su hermana pequeña a
la que he dejado de dar clase hace poco, me escribe para invitarme a la
confirmación de ambas.
Como decía al inicio, la Providencia
descuadra cualquier cálculo humano sobre el tiempo y el espacio.
Desconocemos qué tiene preparado Dios para
cada uno, qué ritmo necesita, qué tiempos le corresponden, solo Dios conoce el
corazón de cada persona, algo que se escapa por completo a nuestras
capacidades.
Por eso tenemos que confiar, siempre. Los
profesores de religión transmitimos la esencia del ser humano, mostramos lo que
es importante y una cosmovisión, forma de ver la realidad, amorosa. Somos
esenciales, si desapareciéramos del sistema educativo ¿Quién podría enseñar
todo esto?"
UNA CLASE DIFERENTE 11: Intervención muy especial, la Delegada de Enseñanza de la Diócesis de Valladolid nos recibe y nos cuenta sus funciones, el proceso de selección del profesor de religión y la importancia dela asignatura de religión que integra los saberes con la espiritualidad.
Una clase diferente 12: Regresamos de una visita muy especial a las hermanas de Jesu Comunio en La Aguilera (Burgos) con 52 alumnos del IES Juan de Juni que nos transmiten su experiencia de paz, alegría y plenitud tras el encuentro.
UNA CLASE DIFERENTE 13: Hoy en Una clase diferente nos trasladamos al IES Condesa Eylo de Valladolid para hablar del Camino de Santiago y la experiencia que hacen con sus profesoras de primaria del Colegio Público Parque Alameda de Valladolid y secundaria, Begoña y Teresa.
UNA CLASE DIFERENTE 14: Entramos en la clase de religión de 3º de infantil del colegio Alonso Berruguete de Valladolid con 25 renacuajillos de 5 años y su profesora Susana que cada día hace una gran labor y sus niños lo saben apreciar muy bien.
¡¡Es imposible acumular más ternura e inocencia en 9 minutos!!
UNA CLASE DIFERENTE 15: Una clase diferente muy especial tras el vuelco inmenso que la partida de Dani a la Casa del Padre, un antiguo alumno de bachiller, ha supuesto en mi vida personal y profesional.
Dedicado a todos "mis niños de reli", desde el primer año hasta el actual.
Dedicado a Dani, "mi niño de reli" que ya sabe de Dios mucho más que yo.
"A LA
LUZ DE DANI
El pasado 17 de mayo, martes, durante mi jornada en el instituto Gómez Pereira de Medina del Campo, supe que había sucedido un grave accidente la tarde anterior. Uno de los cinco ocupantes del coche estaba grave, muy grave.
“Un alumno tuyo está
muy mal, en el hospital” – Me dijeron las alumnas de 4º de ESO – “Dani” ¿Dani?
Repasé en mi cabeza durante una fracción de segundo la lista de nombres que
están grabados en mi corazón. Muchos “Daniel” han pasado por la clase de
religión desde que comencé hace 10 cursos. Pero rápidamente supe de quién se
trataba. Aproveché la conexión a internet para ponerles en clase el vídeo del
Informativo Navideño “Info pesebre”, que preparamos en clase hace dos Navidades
para participar en la Muestra de Belenes Escolares que cada año organiza el
Ayuntamiento de Medina.
Y allí estaba Dani, en
la primera imagen. Él se prestó a ser el presentador del Informativo y también a
representar a San José en el Belén viviente que grabamos. El único belén
viviente que he organizado en mi vida.
El corazón se me
encogió de golpe. Dani, mi Dani.
Por primera vez en mis
años de profesora, recé en clase con mis alumnos. Sabiendo
que era lo mejor que podíamos hacer por él en esos momentos. La mejor forma de
mandarle nuestro calor y nuestro abrazo era a través de la oración.
Durante
las siguientes 48 horas estuve inmersa en la inquietud, la incertidumbre y la
oración.
Quería
abrazar con ella a Dani, a sus padres, a su hermana, a su novia, a toda su
familia y amigos. No era capaz de imaginar lo que estarían viviendo todos
ellos. Los recuerdos de Dani iban saliendo uno tras otro del almacén de mi
memoria.
Dos cursos con Dani.
Faltaba a clase muchas veces.
Supongo que sus
inquietudes estaban en otros sitios.
Pero cada vez que
venía, yo me alegraba muchísimo.
Sus aportaciones eran
buenísimas y se reflejaba en ellas sus interrogantes, su búsqueda, sus ganas de
vivir y su incipiente madurez. Destacaba por esto último.
En momentos de tensión o conflicto, él ponía la nota de firmeza, de determinación y de cordura a la vez.
En momentos de tensión o conflicto, él ponía la nota de firmeza, de determinación y de cordura a la vez.
Animaba al grupo, les movilizaba y daba impulso, y VIVÍA, en
medio de sus torbellinos de los que alguna vez hablamos durante algún recreo si
me lo pedía, VIVÍA.
De una extraña manera
experimentaba en mi interior que existía una leve conexión directa con él a
través de la que podía transmitirle lo importante que había sido para mí su
presencia en clase y lo mucho valoraba todos sus esfuerzos.
El 19 de mayo, jueves,
al terminar la última hora de clase, empezaron a llegar muchos mensajes de
diferentes personas, las chicas en el instituto lloraban por los pasillos y a
la salida. Me confirmaron su muerte. Dani había dejado de luchar y se había
marchado a la Casa del Padre.
La partida de uno de "mis niños de reli", sobrevivir a uno de mis alumnos, ha sido para mí como el revolcón de una inmensa ola que lejos de hundirme, me ha hecho coger más fuerzas para gritar más que nunca a mis alumnos....
¡MIS NIÑOS! No os conforméis con "cualquier cosa"
¡Aprovechad cada momento para HACER de vuestra VIDA algo
EXTRAORDINARIO! (tal y como les decía el profesor a sus alumnos en El club de
los poetas muertos)
Sois únicos e irrepetibles. Brillad con luz propia.
Sois únicos e irrepetibles. Brillad con luz propia.
No os dejéis arrastrar por la indiferencia ni el pasotismo ni la
superficialidad de este mundo que os hemos construido los adultos. Salid fuera
de ese barro.
Habéis sido creados por el AMOR, para Amar y Ser Amados... No tiréis a la papelera un solo minuto más por inercia, aburrimiento, indiferencia o pereza. ¡Reaccionad!
No os dejéis llevar por lo que es efímero, por lo pasajero.
Buscad "lo esencial" eso que es invisible a los ojos (El principito) y...
VIVID....hacedlo así, con mayúsculas.
Habéis sido creados por el AMOR, para Amar y Ser Amados... No tiréis a la papelera un solo minuto más por inercia, aburrimiento, indiferencia o pereza. ¡Reaccionad!
No os dejéis llevar por lo que es efímero, por lo pasajero.
Buscad "lo esencial" eso que es invisible a los ojos (El principito) y...
VIVID....hacedlo así, con mayúsculas.
Tenéis todo un potencial impresionante que Dios ha puesto en
vosotros por descubrir. ¡Creéroslo! Buscadlo, desarrolladlo.
No sabemos no el día ni la hora, pero sí que al final de
nuestros días lo que van a preguntarnos será:
¿Has amado? (Pedro Casaldáliga)
¿Cuántos nombres habrá en nuestros corazones entonces?
No desaprovechéis ni una sola oportunidad para llenarlo.
Doy gracias a Dios por
todo lo que Dani ha aportado y sigue aportando a mi vida, a nuestras vidas. Por
todo el amor que dio y recibió. Por los frutos de su paso por el mundo y por
los frutos de su partida.
Donaron todos sus
órganos. Se fue dando vida. La inmensa generosidad de sus padres lo hizo
posible y eso ahora es un pequeño rayo de luz que se cuela en su noche más
oscura. Y es que Dios “hace nuevas todas las cosas” (Ap. 21,5)
Dani,
algún día volveremos a vernos y entonces, serás tú quien me enseñe a mí. Tú
serás mi profe de reli entonces, porque ya estás conociendo las respuestas a
las preguntas que todos nos hacemos y que tantas veces buscaste que yo te
contestara en clase.
Dani,
siempre serás mi niño reli.
Y
vosotros, chicos, siempre sois y seréis "mis niños de reli".
Os
quiero"
UNA CLASE DIFERENTE 17: hoy está con nosotros un compañero que lleva 15 años dando clase en Infantil y Primaria con un 98% del alumnado en clase de religión ¡Fantástico, Julián!
Todo un crack que tiene entre sus alumnos a no bautizados, católicos, ortodoxos e incluso a testigos de Jehova... ¿quién mejor que él para hablar de integración y de amor universal?
UNA CLASE DIFERENTE 18: Tal y como nos prometió en el programa anterior, está con nosotros Julián para contarnos una de sus "Historias" que tanto gustan a sus alumnos.
¡Bajen la luces y abran las pupilas!
¡¡Gracias, Julián!!
UNA CLASE DIFERENTE 19: Cuatro alumnas del IES Gómez Pereira de Medina del Campo, nos cuentan en primera persona la experiencia de pintar la Flechas Amarillas del Camino de Santiago del Sureste de España desde la localidad de Rueda hasta Tordesillas (Valladolid) ¡Pedazo labor y qué bien lo pasamos!