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UNA CLASE DIFERENTE

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La alegría del Cristiano

Si en algo podemos estar de acuerdo es en el hecho de que todo el mundo anhela ser feliz, pero ¿dónde se encuentra la fórmula de la felicidad?
Seguramente no estamos pasando unos momentos propicios para la alegría. La crisis económica y laboral que mucha gente está sufriendo de manera directa, las fechas navideñas que tristemente invitan a muchos a hundirse en sentimientos de melancolía y de nostalgia, el invierno con sus días tan cortos, tan oscuros, tanta nieve, tanto frío, tantas lluvias… Me he dado cuenta de que hay un sentimiento de tristeza generalizado en la gente. También llueve en el interior de las personas.
Sin embargo, la alegría debería ser una de las principales notas que nos caractericen a los seguidores de Cristo. En el Nuevo Testamento se nos hace una invitación constante: “¡Estad alegres!”
Dios está con nosotros y quiere que seamos felices, Cristo ha vencido al mal y a la muerte con su Resurrección entonces… ¿de qué seguimos teniendo miedo? ¿Por qué no llevamos colgada una sonrisa en la cara de forma constante?
Las religiones orientales, proclaman que la fuente del dolor es el deseo. Eliminando ese deseo en el interior de cada uno buscan la armonía y el equilibrio personal
Los cristianos, vamos más allá. Entendemos que el tú, el otro, es fundamental en la vida. No podemos ser realmente felices si no salimos de nosotros mismos y nos encaminamos hacia el encuentro con los demás.
Quizá precisamente ése sea el motivo de nuestra falta de alegría. En una sociedad cada vez más individualista, los otros se acaban convirtiendo en un estorbo si ya no los consideramos "útiles".
Por supuesto, a Dios también le tenemos apartado. Los agnósticos y los ateos porque han preferido "pasar" e incluso renegar de Él. Los que nos llamamos creyentes, porque nos olvidamos de que Dios sigue ahí en muchos momentos del día a día.
Y si nos olvidamos de Dios, al final también nos acabamos olvidando de aquellos que nos rodean. Terminamos encerrados en nosotros mismos y viviendo inmersos en nuestro propio yo, que al fin y al cabo está cargado de limitaciones y pequeñas o grandes miserias.
Sólo saliendo de uno mismo podremos encontrar la verdadera alegría que un día dejamos escapar a base de egoísmos y de envidias. Sólo saliendo de nosotros mismos descubriremos nuestras cualidades y grandezas.
Por otro lado, debe quedarnos claro que la felicidad no consiste en que todo nos vaya bien en la vida y que no tengamos ningún problema ni contratiempo. La felicidad es algo que va más allá del placer e incluso de la alegría. Uno puede llegar a ser feliz en medio del dolor si es capaz de dar sentido a ese sufrimiento.
Felicidad es sentirse completo, y esa plenitud se consigue cuando damos sentido a nuestra vida. Lo opuesto a la felicidad no es la tristeza sino el vacío. El vacío que uno siente cuando no consigue dar sentido a su existencia y se sumerge en una profunda oscuridad, que cuesta mucho combatir.
Pero si uno lucha y va más allá de sí mismo, se esfuerza por reencontrarse con los demás, y sobre todo, reencontrarse con Dios, la oscuridad va desapareciendo, puede parecernos que lo hace demasiado lentamente, pero lo importante es que desaparece. Él ya nos lo dijo: “Yo soy la Luz del mundo, y el que me sigue no andará en tinieblas”
Hay ocasiones en las que nada parece tener sentido, pero existe Alguien que siempre dará sentido a nuestras vidas, porque es eterno e infinito. Aunque todo falle Él no nos fallará.
En mis noches oscuras no dejo de escuchar su voz: "Venid a mí los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré". Entonces... Vuelve a "salir el sol".

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2 comentarios:

Anónimo,  28 de julio de 2010, 15:08  

me gusta :)
pero...la felicidad forma parte de la vida,no de creencias, soy cristiana, y me he acercado a gente que no lo es..a gente no creyente, y lucha por no tener ese vacio, por encontrar la felicidad acercandose a los demas.
Dios ayuda a todo ser, bien creyente o no. Es un inmenso poder que no se centra solo en una parte de la gente. Hay muchos considerados creyentes que hacen menos por el progimo que muchos ateos.
Dios es algo lleno de mas sencillez, no nos pide que proclamemos su existencia, nos pide que no destrozemos el mundo.
Da igual que haya mas o menos cristianos, no se trata de cuantos somos si no de cuantos actuamos con el corazon.
muy buen blog :)

Nines 29 de julio de 2010, 3:11  

Muchas gracias por tu participación.
Me alegra que te guste este blog que hemos preparado varias personas, poco a poco se irá perfeccionando e irá aumentando.
Sólo una cosa que comentar de tu "comentario" (Valga la redundancia)
Estoy de acuerdo contigo en que Dios ayuda a todos y se preocupa por todos, creyentes y no creyentes. En varias reflexiones, de hecho, reflejo su amor INCONDICIONAL al ser humano. Él nos lo ha dado todo y no espera recibir nada a cambio.
¡Esa es su grandeza!

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