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UNA CLASE DIFERENTE

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Ahí tienes a tu madre


El pasado jueves, Jorge, un alumno de 14 años me hizo una pregunta que me dejó sorprendida: ¿Quién vale más, Jesús o María?
Podía parecer que me estaba tomando el pelo, pero no, estaba esperando expectante mi respuesta.
Lo primero que pensé fue que esa pregunta no tenía sentido… no para alguien que ha vivido en la fe. Pero para él, desde su más que probable poca experiencia, sí, y como él, quizá para muchas otras personas que no han logrado acercarse al Misterio de Dios.
¡¿Cómo pensar que existe una especie de competición Madre – Hijo?!
Como madre me resulta impensable… como cristiana aún más.
Desde pequeña me han educado en la devoción a María.
La sentía como Madre del Buen Consejo cuando tenía dudas y temores, como Refugio de los pecadores cada vez que hacía las cosas mal, como Consoladora de los afligidos cada vez que algo me agobiaba, como Salud de los Enfermos si alguien cercano veía su salud mermada, como Auxilio de los cristianos cada vez que necesitaba ayuda para enfrentarme al mundo que estaba comenzando a descubrir. ¡Cuántas veces he sentido su manto protector sobre mí y cómo me serenaba esa presencia!
En mi incipiente camino de fe la he venerado y admirado tan intensamente que un día descubrí que Ella me pedía que no me quedara sólo allí, a su lado, sino que fuera más allá… que llegara hasta su Hijo.
Y ése ha sido el mayor regalo que me ha hecho la Madre… ser el camino que me lleva hacia el Hijo.

Alguna vez ya he hecho referencia a la película de La Pasión de Mel Gibson. Hoy vuelvo a hacerlo para hablar de la Madre.
Al poner esa película de nuevo a mis alumnos antes de Semana Santa, nuevamente me sorprendí con las miradas de María, ¡Transmitetanto esa mirada de la madre ante la pasión que estaba sufriendo su hijo! Y, principalmente, me quedo anonadada con la mirada profunda, de dolor intenso y a la vez sereno, mirada de aceptación de María, cuando al fin acoge a su Hijo, ya muerto, en sus brazos… ¡La Piedad!
¡Creo que nunca seremos capaces de abarcar la inmensidad de la fe que tuvo Esa Mujer!
“Virgen fiel” proclamamos en las letanías ¡Con tanta razón!
Hemos de reconocer que habitualmente, a la mínima contrariedad, dudamos, nos dejamos vencer por las dudas, las inseguridades, el no ver las cosas claras. Nos puede la oscuridad. Sin embargo Ella vivió toda su vida fiel a su “Sí”. Parece fácil decir “Sí” cuando viene un ángel a preguntar pero, me planteo la cantidad de ocasiones en las que ella se mantuvo fiel a ese “Sí” a pesar de los muchos  “silencios de Dios” que viviría en su vida. Se me encoge el alma cada vez que medito sobre ello.
Cuántas veces, al cambiar el pañal al niño, al tener que enseñarle a hablar, alcuidar de que no se cayera, al llevarle de su mano para indicarle los caminos…, no se preguntaría dónde estaban los ángeles que rodearon su nacimiento. Y, sin embargo, mantuvo la fe.
¡Cuántas dudas y sufrimientos no tendría que afrontar durante la pasión de su Hijo! ¿Así era como el Mesías debía salvarnos? Entendió en aquellos momentos, supongo, lo que el anciano Simeón le profetizó: “Y a ti, una espada atravesará tu alma”.
Y, a pesar de ese dolor lacerante… siguió confiando. Se mantuvo firme en el “Sí” que pronunciara más de tres décadas atrás.
Pero María no sólo es un ejemplo para nuestra fe vivida en el transcurso cotidiano del día a día. María no “sólo” es la Madre de Jesús, el Hijo de Dios. María amplia su corazón maternal porque el mismo Hijo quiso entregárnosla cuando estaba tan despojado de todo que sólo la tenía a ella: “¡Hijo, ahí tienes a tu madre!”
Desde entonces sabemos que podemos acogernos a su Amor Materno y refugiarnos, como niños pequeños, en su regazo.

3 comentarios:

lurdesmonsoto 8 de mayo de 2012, 4:50  

Nines, he leído tu reflexión sobre la Virgen.
Me ha emocionado todo lo que dices.
¡GRACIAS!
Un beso´
Lurdes (Acción por la paz)

Anónimo,  17 de mayo de 2012, 12:16  

Nines somos dos alumnas tuyas y eres la mejor profe de religión!

Nines 17 de mayo de 2012, 15:02  

¡¡Gracias, Lurdes!!! Me alegra que mis reflexiones puedan ser motivo de alegría.



Chicas, Mil gracias, pero todos los profes de reli somos muy buenos (Modestia a parte)....¡¡ya me dirés quiénes sois!! ;-)

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